
Hola, soy Silvia (la cabrona)...jejejeje no se si este capullo os habrá convencido, pero ahora me toca a mí contar la historia...
Albert, es un pibe que está para mojar, no lo niego, pero que tiene una mente completamente fantástica, y se monta unas historias de escándalo, pues bien, a lo que voy…
Éramos novios... si, es cierto, y el era el que intentaba sacarme de mis casillas, bueno, hasta cierto punto... aquel día del que habla... habíamos salido a pasear y yo sabía que le jodia la ropa que me había puesto... unos piratas, nada sexis, os lo juro, porque no he visto aún a una piba en piratas que levante demasiado la libido, pero si es cierto que mi blusa rosa era espectacular, transparente y con un escote de vértigo, según íbamos paseando creo que mas de dos tuvieron que levar anclas y meterse donde pudieron para limpiarse el baberío que se les escapaba, Alber se dedicaba a mirar a todos lados para no perderse ninguna de las miradas que me dirigían... y a cada minuto su cabreo subía, se le notaba a simple vista. Cuando comprendí que su cabreo era ya insuperable, le dije... con voz muy tranquila pero con una pizquita de picardía...-Alber cari... cuando lleguemos a casa te vas a enterar....jejeje...mis ojos le decían muchas cosas, pero por lo que se ve, el estaba totalmente perdido en un mar de cuernos imaginarios...
Cuando llegamos a casa... lentamente abrí la puerta mientras mi mano le acariciaba el paquetito con picardía... pasamos y de una patada cerré la puerta quedándome frente a el, le puse las manos alrededor del cuello y mis labios se le acercaron vertiginosos a su boca carnosa y sensual, sabía que estaba cabreado... y tenía que hacerlo sentir... mi rodilla subió despacio pero con fuerza hasta su entrepierna y presioné, presioné despacio y con fuerza mirándole a los ojos, comencé a desabrocharle la camisa, botón a botón hasta llegar a tres, después tiré con ambas manos hasta desabotonársela toda, mientras lamia su boca con toda la lujuria del mundo...una vez que le quité la camisa, lo empujé de los hombros hasta arrodillarlo en el suelo y poco a poco baje mi cremallera, sin dejar de comerme la lengua, su boca era todo un manantial, y sus ojos estaban casi desorbitados, me quité los pantalones y arrugué el tanga hacía un lado, me coloqué sobre su cara para que comiera mi fruta cálida y perfecta, y como si estuviera hambriento comió hasta llenarse la boca de mis flujos vaginales, justo cuando explotaba en un orgasmo, mis ansiosas manos se dirigieron a su polla, la cogí con hambre y la llevé a mi boca, comencé a libarla suave y lentamente, el jadeaba mientras me pedía velocidad, pero le di largas, manteniendo mi lengua juguetona sobre su glande, dándole lametones leves y presionando sus bordes, sus ojos se ponían en blanco y yo, paraba para retener su éxtasis, mis manos acariciaban sus testículos y los presionaban cuando sentía que se derramaría, quería que su orgasmo fuera eterno, luego mi boca abarcó toda la amplitud de su miembro y comencé a succionárselo como si de un biberón calentito se tratara, y le chupé y le chupé hasta que sentí que si no lo dejaba eyacular moriría de dolor, sus testículos parecían cantos rodados de playa... seguro que le dolían como demonios... y mi corazón me pidió que me apiadara de el y lo dejará derretirse entre mis labios...
Entonces de un solo empujón me tragué todo su miembro haciéndome dar una arcada descomunal que le provocó la más tremenda eyaculación que nunca había visto... claro que llegué a tragarme parte de su semen.... joder, no me dio tiempo a respirar... el muy jodido... pero... si cuento la historia como pasó, no es por alardear, es simplemente porque en su versión hay algo que no me gusta nada de nada... y es que cuando dice que me tragué su semen como una puta, tengo la sensación de que lo cuenta como si realmente solo las prostitutas (mujeres que cobran por amar, o por hacer gozar del sexo a los demás) tuvieran el derecho de hacer tal cosa, y porque creo que el amar no tiene limites, bueno, hacer el amor, follar, o como se quiera llamar... y que cualquier mujer que ama a un hombre, o cualquier persona que ame a otra no debe dejar ninguna de sus partes, ya sea física o psíquica fuera del acto de amar... por eso, siempre diré que cuando hay amor... se folla hasta el alma...
Y yo, Alberto mío... seguro que te follé hasta el alma...
POSDATA: Mamá no llegó, jajaja, pero se ve que es algo que a Alber le causaría morbo… el próximo día será…
Albert, es un pibe que está para mojar, no lo niego, pero que tiene una mente completamente fantástica, y se monta unas historias de escándalo, pues bien, a lo que voy…
Éramos novios... si, es cierto, y el era el que intentaba sacarme de mis casillas, bueno, hasta cierto punto... aquel día del que habla... habíamos salido a pasear y yo sabía que le jodia la ropa que me había puesto... unos piratas, nada sexis, os lo juro, porque no he visto aún a una piba en piratas que levante demasiado la libido, pero si es cierto que mi blusa rosa era espectacular, transparente y con un escote de vértigo, según íbamos paseando creo que mas de dos tuvieron que levar anclas y meterse donde pudieron para limpiarse el baberío que se les escapaba, Alber se dedicaba a mirar a todos lados para no perderse ninguna de las miradas que me dirigían... y a cada minuto su cabreo subía, se le notaba a simple vista. Cuando comprendí que su cabreo era ya insuperable, le dije... con voz muy tranquila pero con una pizquita de picardía...-Alber cari... cuando lleguemos a casa te vas a enterar....jejeje...mis ojos le decían muchas cosas, pero por lo que se ve, el estaba totalmente perdido en un mar de cuernos imaginarios...
Cuando llegamos a casa... lentamente abrí la puerta mientras mi mano le acariciaba el paquetito con picardía... pasamos y de una patada cerré la puerta quedándome frente a el, le puse las manos alrededor del cuello y mis labios se le acercaron vertiginosos a su boca carnosa y sensual, sabía que estaba cabreado... y tenía que hacerlo sentir... mi rodilla subió despacio pero con fuerza hasta su entrepierna y presioné, presioné despacio y con fuerza mirándole a los ojos, comencé a desabrocharle la camisa, botón a botón hasta llegar a tres, después tiré con ambas manos hasta desabotonársela toda, mientras lamia su boca con toda la lujuria del mundo...una vez que le quité la camisa, lo empujé de los hombros hasta arrodillarlo en el suelo y poco a poco baje mi cremallera, sin dejar de comerme la lengua, su boca era todo un manantial, y sus ojos estaban casi desorbitados, me quité los pantalones y arrugué el tanga hacía un lado, me coloqué sobre su cara para que comiera mi fruta cálida y perfecta, y como si estuviera hambriento comió hasta llenarse la boca de mis flujos vaginales, justo cuando explotaba en un orgasmo, mis ansiosas manos se dirigieron a su polla, la cogí con hambre y la llevé a mi boca, comencé a libarla suave y lentamente, el jadeaba mientras me pedía velocidad, pero le di largas, manteniendo mi lengua juguetona sobre su glande, dándole lametones leves y presionando sus bordes, sus ojos se ponían en blanco y yo, paraba para retener su éxtasis, mis manos acariciaban sus testículos y los presionaban cuando sentía que se derramaría, quería que su orgasmo fuera eterno, luego mi boca abarcó toda la amplitud de su miembro y comencé a succionárselo como si de un biberón calentito se tratara, y le chupé y le chupé hasta que sentí que si no lo dejaba eyacular moriría de dolor, sus testículos parecían cantos rodados de playa... seguro que le dolían como demonios... y mi corazón me pidió que me apiadara de el y lo dejará derretirse entre mis labios...
Entonces de un solo empujón me tragué todo su miembro haciéndome dar una arcada descomunal que le provocó la más tremenda eyaculación que nunca había visto... claro que llegué a tragarme parte de su semen.... joder, no me dio tiempo a respirar... el muy jodido... pero... si cuento la historia como pasó, no es por alardear, es simplemente porque en su versión hay algo que no me gusta nada de nada... y es que cuando dice que me tragué su semen como una puta, tengo la sensación de que lo cuenta como si realmente solo las prostitutas (mujeres que cobran por amar, o por hacer gozar del sexo a los demás) tuvieran el derecho de hacer tal cosa, y porque creo que el amar no tiene limites, bueno, hacer el amor, follar, o como se quiera llamar... y que cualquier mujer que ama a un hombre, o cualquier persona que ame a otra no debe dejar ninguna de sus partes, ya sea física o psíquica fuera del acto de amar... por eso, siempre diré que cuando hay amor... se folla hasta el alma...
Y yo, Alberto mío... seguro que te follé hasta el alma...
POSDATA: Mamá no llegó, jajaja, pero se ve que es algo que a Alber le causaría morbo… el próximo día será…




