viernes, 14 de noviembre de 2008

HOLA, SOY SILVIA (continuación a la historia de ALMISA)



Hola, soy Silvia (la cabrona)...jejejeje no se si este capullo os habrá convencido, pero ahora me toca a mí contar la historia...
Albert, es un pibe que está para mojar, no lo niego, pero que tiene una mente completamente fantástica, y se monta unas historias de escándalo, pues bien, a lo que voy…
Éramos novios... si, es cierto, y el era el que intentaba sacarme de mis casillas, bueno, hasta cierto punto... aquel día del que habla... habíamos salido a pasear y yo sabía que le jodia la ropa que me había puesto... unos piratas, nada sexis, os lo juro, porque no he visto aún a una piba en piratas que levante demasiado la libido, pero si es cierto que mi blusa rosa era espectacular, transparente y con un escote de vértigo, según íbamos paseando creo que mas de dos tuvieron que levar anclas y meterse donde pudieron para limpiarse el baberío que se les escapaba, Alber se dedicaba a mirar a todos lados para no perderse ninguna de las miradas que me dirigían... y a cada minuto su cabreo subía, se le notaba a simple vista. Cuando comprendí que su cabreo era ya insuperable, le dije... con voz muy tranquila pero con una pizquita de picardía...-Alber cari... cuando lleguemos a casa te vas a enterar....jejeje...mis ojos le decían muchas cosas, pero por lo que se ve, el estaba totalmente perdido en un mar de cuernos imaginarios...
Cuando llegamos a casa... lentamente abrí la puerta mientras mi mano le acariciaba el paquetito con picardía... pasamos y de una patada cerré la puerta quedándome frente a el, le puse las manos alrededor del cuello y mis labios se le acercaron vertiginosos a su boca carnosa y sensual, sabía que estaba cabreado... y tenía que hacerlo sentir... mi rodilla subió despacio pero con fuerza hasta su entrepierna y presioné, presioné despacio y con fuerza mirándole a los ojos, comencé a desabrocharle la camisa, botón a botón hasta llegar a tres, después tiré con ambas manos hasta desabotonársela toda, mientras lamia su boca con toda la lujuria del mundo...una vez que le quité la camisa, lo empujé de los hombros hasta arrodillarlo en el suelo y poco a poco baje mi cremallera, sin dejar de comerme la lengua, su boca era todo un manantial, y sus ojos estaban casi desorbitados, me quité los pantalones y arrugué el tanga hacía un lado, me coloqué sobre su cara para que comiera mi fruta cálida y perfecta, y como si estuviera hambriento comió hasta llenarse la boca de mis flujos vaginales, justo cuando explotaba en un orgasmo, mis ansiosas manos se dirigieron a su polla, la cogí con hambre y la llevé a mi boca, comencé a libarla suave y lentamente, el jadeaba mientras me pedía velocidad, pero le di largas, manteniendo mi lengua juguetona sobre su glande, dándole lametones leves y presionando sus bordes, sus ojos se ponían en blanco y yo, paraba para retener su éxtasis, mis manos acariciaban sus testículos y los presionaban cuando sentía que se derramaría, quería que su orgasmo fuera eterno, luego mi boca abarcó toda la amplitud de su miembro y comencé a succionárselo como si de un biberón calentito se tratara, y le chupé y le chupé hasta que sentí que si no lo dejaba eyacular moriría de dolor, sus testículos parecían cantos rodados de playa... seguro que le dolían como demonios... y mi corazón me pidió que me apiadara de el y lo dejará derretirse entre mis labios...
Entonces de un solo empujón me tragué todo su miembro haciéndome dar una arcada descomunal que le provocó la más tremenda eyaculación que nunca había visto... claro que llegué a tragarme parte de su semen.... joder, no me dio tiempo a respirar... el muy jodido... pero... si cuento la historia como pasó, no es por alardear, es simplemente porque en su versión hay algo que no me gusta nada de nada... y es que cuando dice que me tragué su semen como una puta, tengo la sensación de que lo cuenta como si realmente solo las prostitutas (mujeres que cobran por amar, o por hacer gozar del sexo a los demás) tuvieran el derecho de hacer tal cosa, y porque creo que el amar no tiene limites, bueno, hacer el amor, follar, o como se quiera llamar... y que cualquier mujer que ama a un hombre, o cualquier persona que ame a otra no debe dejar ninguna de sus partes, ya sea física o psíquica fuera del acto de amar... por eso, siempre diré que cuando hay amor... se folla hasta el alma...
Y yo, Alberto mío... seguro que te follé hasta el alma...
POSDATA: Mamá no llegó, jajaja, pero se ve que es algo que a Alber le causaría morbo… el próximo día será…

SILVIA (este RELATO es de ALMISA)




Esto sucedió hace tiempo, entonces tenía como novia a Silvia, era una chica guapa, rubia con el pelo largo, con un buen físico, grandes senos, un culo redondo, alta y de peso medio. Ella era muy celosa, compulsivamente, solía jugar con Silvia por este motivo, la fastidiaba a propósito, cualquier mirada o gesto a otra chica servía para que ella se convirtiera en una fiera.Un día, como sabía que a ella le encantaba dominarme, decidí sacarla de sus casillas para ver por donde salía, íbamos paseando por la calle, Silvia llevaba unos pantalones tipo pirata blancos con unas sandalias marrones y una blusa de seda rosa, estaba tremenda, irresistible, la verdad es que me excitaba solo con mirarla, pero yo para fastidiarla en vez de mirarla a ella, observaba a todas las chicas que pasaban cerca nuestra, tras hacer esto unas cuantas de veces Silvia estaba muy cabreada, me miraba con cara de enfado, como de quererme matar, continué igual hasta que ella me dijo que cuando llegáramos a su casa me iba a dar una lección que nunca olvidaría, tras decir esto dejé de mirar a las chicas y me quedé todo el camino pensando en lo que me había dicho mi novia anteriormente.Cuando llegamos a su casa, abrió la puerta, entró, se puso frente a mí y de repente y sin esperarlo me soltó una patada en los testículos, fue increíble el dolor, caí inmediatamente al suelo, retorciéndome de dolor, Silvia no me dejó, me cogió de los pies y empezó a arrastrarme por el suelo, paró en la habitación, me levantó una pierna y seguidamente me dio un pisotón con sus sandalias en los testículos, le dije que parase, que era una puta, intenté levantarme para intentar defenderme, pero la pierna que ella me tenía levantada me lo impedía, y antes de que pudiera hacer algo más me lanzó otra patada a los testículos, sentía un dolor inmenso, Silvia estaba riéndose, insultándome, humillándome. Para terminar me pisó la cara con sus pies descalzos, y una vez que lo hizo me dijo que cada vez que me pasara con ella iba a sufrir, pero mucho más que esta vez, decía que esto era solo un aperitivo de lo que me podía hacer, yo me retorcía de dolor, acariciándome mis doloridos testículos con mis manos, intentando que el malestar pasase lo antes posible.Estábamos excitadísimos, y sin demora Silvia agarró mi pene y empezó a chupármelo, pasaba su lengua por mi glande, una y otra vez, después por el tronco de la polla, era delicioso, mi miembro estaba muy erecto, a ella le encantaba mamarme mi pene, al momento mi polla desapareció en su boca, se la metió entera, adoraba notar mi miembro entero en su cavidad, lo repetía una y otra vez, le gustaba que mi polla llegase hasta su garganta, le daban arcadas, pero eso a Silvia le excitaba. Después se puso a chuparla a toda velocidad, me la mamó durante un buen rato, hasta que de mi verga empezó a manar abundante semen hacia su boca, todo se quedó dentro, no quería que nada se perdiese, cuando terminé, me chupó un poco más mi polla y después se la sacó, seguidamente abrió la boca, enseñándome entre risas que no tenía nada de mi leche en su boca, que se la había tragado toda como una buena puta.Minutos después de acabar ella de mamármela, escuchamos abrir la puerta de su casa, era la madre que venía de hacer las compras, nos arreglamos y salimos, le dijimos que estábamos viendo la televisión, la madre nos miró con cara de no creérselo, pero no dijo nada e inmediatamente le ayudamos a colocar las cosas compradas.



miércoles, 5 de noviembre de 2008

A TI



A ti
que no imaginas el destino,
que te pierdes sin sentido
en las curvas desdobladas de mi sino.
A ti
que de noche duermes en mi alma
con la luna codiciosa e insana
deseosa de verme desarmada.
A ti
que imaginaste mis caminos
y prendiste teas resinosas
en cada punto de mis latidos.
A ti
que olvidaste tus palabras
para recorrer mi piel con tus sonidos,
irremediables gemidos insumisos.
A ti
que hurgaste en mi deseo
codiciando de mi todos los miedos
para llenarme, entera, con tus dulces dedos.
A ti
amante fiel e inconcreto,
dulce caricia lubricada de misterio,
amante del tesoro de mi cuerpo.
A ti
implacable amante adorado
de mi corazon como angel engendrado
supurando amores en mi herida, adosado.
A ti
que generas mi energía
con incandescentes labios derrotados
de lengua ardiente entre mis labios.
A ti
que derramas saliva en mi nostalgia
y perpetuas mis deseos desatados
con la lava caliente de tu calma.
A ti
que me amas por influjo de la luna
con el halo caliente de su sueño
imaginando en tu ego idolatrado
A ti
que te sientes y padeces ser mi dueño
amante de mis neuronas asombradas
por la magnitud de nuestros sueños.
A ti
por que te amo
por que te sufro
porque te sueño
A ti
por que...
A ti

COMO NUNCA




Tus manos, posadas en mis caderas,
ardientes,
tus labios buscando ávidos mis besos,
tu lengua acurrucandose dentro
de mi boca en brasas.
Mis manos, amasando tus musculos
uno a uno,
mis labios abiertos recibiendo
tu lujurioso beso
mi lengua aprisionando, si piedad,
tu zumo.

Ama mi secreto y seré tuya
como el agua es de la vida
y correrá mi vida derretida
sobre tu cuerpo ardiendo sin medida.
Quema en mi sexo tu incienso,
tu savía derramada en mis sentidos,
y apareate a mi alma
como te apareas, encorvado,
a mis latidos.
Acude con tus manos amorosas
a calmar mis instintos más ladinos,
seré tu gata, entre mi celo
y los flujos derramados de tu instinto.
Y me amarás a impulsos fuertes
como yo te amaré, hasta lo divino,
y sentirás, y sentiré
sentiremos derretirse nuestro sino.
Hoy haremos el amor,
como nunca, hasta morirnos,
dejando que nuestros cuerpos
seán uno, inflamados, compartidos.

UNA MIRADA AL MAR



Estaba mirando el mar, aquella tarde me encontraba como
ensimismada con mis pensamientos, recuerdos tenues
llegaban a mi cerebro y no podía rebatirlos, pensaba en el,
en las noches calidas que pasamos juntos, desgastando
nuestros besos y nuestra piel, amasando nuestros sentidos
como posesos, intentando apagar el vesubio con nuestros
flujos... recordaba como sus manos se posaban en mi cuerpo
con tanto deseo que me desesperaba por que no acabara de
poseerme nunca, y sentía como su sexo crecía entre mis
manos, como se endurecia a mi, para mi... mi pensamiento
se regocijaba imaginandolo completamente erecto frente a
mi cuerpo desnudo, invitandolo a tomarme, a entrar en
todos mis rincones, y como su mirada era cada vez más
y más inquisidora... se leía en sus ojos el deseo más
intenso imaginado, y su pene reflejaba con todo su explendor
la lujuría más grandiosa jamás imaginada, sus manos eran
como aspas de ventilador recorriendo mi piel, su boca,
besaba, chupaba y sorbía cada milimetro de mi piel hasta
hacerme perder el control y buscarle con ahinco los rincones
más sensibles de su cuerpo, le buscaba hasta el ultimo poro
para libarlo con mi boca, hasta el infinito placer de lo no
imaginado... mi pretensión era hacerlo volar con la dinamita
de mi cuerpo... me restregaba contra el como una gata
en celo, como una perra salida para volverlo loco de deseo...
y... ufffff... por dios que lo conseguía, conseguía ponerlo al
borde de la desesperación, ahí donde me pedía, deseseperado,
que lo tomase, que lo amase con todo mi ser, que le dejase
tomarme como suya infinitamente, hasta el alma... y ...
sentí sus manos posarse en mis hombros, cerré los ojos,
y sus manos bajaron hasta mi cintura mientras su boca se
acercaba a mi oido susurrando....- amor... amor necesito
sentirte ahora, necesito besarte, acariciarte, amarte...
necesito tenerte en mi cuerpo, tomarte, y que me hagas
volverme loco de amor...
abrí los ojos y me volví a su mirada, mis ojos se posaron
en los suyos, y no hubo más que agarrar nuestras manos y
caminar hasta la espesura del pinar... allí... allí nuestros
sueños, sus sueños, mis sueños, ........
UFFFFFFF... AÚN SUDO RECORDANDO...

SOY TÚ



Como alientos desangrados en tu seno...
intento infertil de humilde presencia...
tu latir...
mi latido...
ensanchado como alas aguileñas
duras y bellas.
La luna tembló arropada de besos,
inundado el deseo,
solo quedaba el sarro del amor,
las medallas vitales de la batalla ganada
el eco confuso de gemidos.

He puesto mi mano en mi sexo
deseando sentir tu calor, aún, entre mis piernas
he llevado mis dedos hasta la gruta
que me ocupaste con tu amor, alargado de ansias,
y aun, tu vida manaba licuada con mi flujo enamorado,
derramando tanta vida por tu amor desenfrenado.
Ahora, te sueño,
con tu aroma pegado a mi cuerpo enamorado,
permiteme amarte hasta morir,
ahogarme en mi deseo envenenado de tu aliento,
no dudes de mi alma... porque es tan tuya,
como son tuyos mis besos.