domingo, 7 de diciembre de 2008

UNA NOCHE CALENTITA



Al sentarme a tu lado entendí por tu mirada que estabas preparado para la provocación, que solo contemplarme frente a ti hacía que tus instinto masculino te incitara a la fantasía de ver desnudarme lentamente, mirándote fijamente a los ojos... desabroche un botón de mi camisa y dejé entrever mi sujetador de raso negro... descubrí mi hombro haciendo que a la vez asomará mi pezón erecto... yo necesitaba provocarte... estaba excitada pensando como tus hormonas podrían reaccionar ante mi striptease de aficionada, cogí un cigarrillo y lo bese.. sabía que el ver el contacto del cigarrillo con mis labios te enervaría... luego seguí con el juego de acariciarme ese pezón descubierto con mis dedos y mojarlos con mi lengua para luego volver a pellizcarlo suavemente, dejé caer la mitad de mi camisa y abrí mi vaquero...lentamente liberé mi pierna y mi mano se adentró bajo mi braguita....estaba húmeda y yo sabía que tu lo intuías... te miré, saque mi lengua y mojé mis labios con ella mientras mi mano se movía haciéndote ver como me acariciaba, vi como tus ojos me pedían libertad, tenias una erección suprema... hubieras corrido hacia mi y me hubieras volteado sobre el respaldo de la silla para tomarme brutalmente... entonces quité la mano de mi sexo y encendí el cigarrillo, lentamente fui bajando la vela hasta la mesa haciendo que su luz iluminará mi cuerpo, despacio, enseñando, exhibiendo la piel que deseabas tocar, besar, morder... cuando posé la vela en la mesa, te miré a los ojos y abrí mis piernas completamente para que descubrieras entre ellas el calor desprendido de mi sexo... con mi dedo te hice un gesto para atraerte hacia mi... te arrodillaste y mi dedo se puso en tus labios como un imán acercándolo a mi gruta húmeda y cálida........Sentía como tu aliento llenaba el aire... y te agarré la cabeza para sentir tus labios pegados, confundidos con los labios internos de mi sexo ya abultado por el deseo, mi clítoris latía incontrolado pidiendo que tu lengua lo frotara y tus dientes los mordieran... de pronto te levantaste y me cogiste las manos... tu mirada decía.- espera... promete no tocarte mientras vuelvo... saliste de la sala, y cerré los ojos para sentir mucho más esa sensación de cosquilleo en mi coñito, ya no húmedo sino mojado, chorreante, babosito, cuando los abrí te vi aparecer con algo en la mano, algo grande y verde... me hizo sentir un latido en el interior de mi vagina el ver en tu mano aquel calabacín grande, duro, terso... mientras le colocabas un condón mis piernas se abrieron como automáticas, invitándote a acariciar mi sexo con aquella pieza tan perfecta que me presentabas entre tus manos... lo restregaste por toda mi rajita chorreante, cogiste mi mano y la llevaste hasta el, me hiciste agarrarlo y entre tu mano y la mía lo fuimos metiendo poco a poco en mi coño que estaba hinchadísimo y ardiente... después mientras me mordías los pezones me instabas a moverlo dentro de mi, sacándolo y metiéndolo al principio despacio, casi con lentitud agobiadora, luego con cada bocado a mis pezones me decías... acelera, aceleraaaa.....acelera, mis ojos se entrecerraban de placer sintiendo aquel calabacín que estaba tomando la temperatura de mi cuerpo, mi cuerpo tenia espasmos de placer incontrolados y tu me mirabas, me contemplabas mientras me masturbaba con frenesí, tu mano tocaba tu polla erecta completamente, creo que te debían de doler los testículos, los veía tensos, duros pegados a tu mano cuando subías y bajabas la piel de tu pene dejando al descubierto tu glande amoratado de deseo... Me acariciabas como si estuvieras moldeando mi cuerpo convertido en barro para ti, y mis espasmos cada vez eran mas y mas fuertes coincidiendo con los movimientos de tus manos sobre mi piel... sentía la piel de tus dedos penetrando en todos mis poros...ummmmn, de pronto un escalofrío recorrió toda mi espalda y me retorcí sobre tu cuerpo, abrazándote, gritándote de placer, mordiendo cualquier parte de piel que me quedará a la altura de la boca, te gritaba al oído......mi amorrrr, me estoy muriendo de placer, siiiiiii,,,,, sigue, siiiiiii, haz que me vacíe en un grandioso orgasmo... y lo conseguiste, mi placer fue tanto que mis labios se quedaron secos y no podía apenas jadear... me besaste, me diste a beber un sorbo de agua y me recostaste sobre la cama boca abajo... tus labios recorrieron toda mi espalda y a horcajadas te sentaste sobre mi culito mientras masajeabas mi piel, te sentía tranquilo a pesar de tu grandiosa excitación, sentía que querías tomarme delicadamente, utilizando tu corazón y mis piernas fueron abriéndose a ti, para dejar que me llenaras, con tu erecto pene, de amor... tus entradas y salidas eran suaves, lentas, armoniosas, con cadencia, sentía cada milímetro de tu pene entrando y saliendo de mi vagina, luego aceleraste el ritmo y yo elevaba mis nalgas para sentirte en el fondo de mi, sentir como tu glande tocaba el final de mi sexo... tus manos jugaban torpemente con mi pelo, mis orejas, mi cuello... de pronto un gemido tuyo me hizo saber que ibas a estallar y presioné con mis paredes tu falo duro, sentí tus espasmos dentro de mi como explosiones nucleares y mi cuerpo sintió de nuevo un latigazo de placer, tu gritabas en mi oído.....gemías, tus pupilas estaban en blanco mientras sentía como me desbordabas, notaba como tu liquido caliente salía de mi coñito cayendo suavemente hacia las sabanas revueltas.
Luego te acurrucaste a mi lado con tu pene aun dentro de mi, sentía como iba decreciendo y dando paso a una gran paz entre nuestros cuerpos, nos besábamos suavemente, acariciándonos ya sin pasión solo con ternura... cerramos los ojos y nuestra piel se relajó dejando sentir cada milímetro totalmente exhaustos pero llenos de luz.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

HOY



Hoy...
rocé tu cuerpo...
llama incandescente,
sentí el ansia de tu piel,
tu aliento ardiente,
intuí caricias en mis pechos
como pétalos de rosas,
hinchados los deseos
abrigados entre copas.
Miradas como regalos
de promesas en las sombras,
Oscuros gritos anclados
en los huecos que no nombras.
Imaginé tus caricias
como del mar soñó las olas,
e intuí los secretos
de tus sabanas, tu alcoba.
Me besaste como besan
los rocíos a la aurora,
y me amaste como aman
los amantes en las sombras.
y tú... me hiciste sentir
todo el placer, y yo... ahora...
me muero por convertir
tu vida, tu fe... tus horas,
en almohaditas secretas
dulces, llenas de blondas,
donde apoyar tu cabeza
y olvidarte en mí... de todas.

viernes, 14 de noviembre de 2008

HOLA, SOY SILVIA (continuación a la historia de ALMISA)



Hola, soy Silvia (la cabrona)...jejejeje no se si este capullo os habrá convencido, pero ahora me toca a mí contar la historia...
Albert, es un pibe que está para mojar, no lo niego, pero que tiene una mente completamente fantástica, y se monta unas historias de escándalo, pues bien, a lo que voy…
Éramos novios... si, es cierto, y el era el que intentaba sacarme de mis casillas, bueno, hasta cierto punto... aquel día del que habla... habíamos salido a pasear y yo sabía que le jodia la ropa que me había puesto... unos piratas, nada sexis, os lo juro, porque no he visto aún a una piba en piratas que levante demasiado la libido, pero si es cierto que mi blusa rosa era espectacular, transparente y con un escote de vértigo, según íbamos paseando creo que mas de dos tuvieron que levar anclas y meterse donde pudieron para limpiarse el baberío que se les escapaba, Alber se dedicaba a mirar a todos lados para no perderse ninguna de las miradas que me dirigían... y a cada minuto su cabreo subía, se le notaba a simple vista. Cuando comprendí que su cabreo era ya insuperable, le dije... con voz muy tranquila pero con una pizquita de picardía...-Alber cari... cuando lleguemos a casa te vas a enterar....jejeje...mis ojos le decían muchas cosas, pero por lo que se ve, el estaba totalmente perdido en un mar de cuernos imaginarios...
Cuando llegamos a casa... lentamente abrí la puerta mientras mi mano le acariciaba el paquetito con picardía... pasamos y de una patada cerré la puerta quedándome frente a el, le puse las manos alrededor del cuello y mis labios se le acercaron vertiginosos a su boca carnosa y sensual, sabía que estaba cabreado... y tenía que hacerlo sentir... mi rodilla subió despacio pero con fuerza hasta su entrepierna y presioné, presioné despacio y con fuerza mirándole a los ojos, comencé a desabrocharle la camisa, botón a botón hasta llegar a tres, después tiré con ambas manos hasta desabotonársela toda, mientras lamia su boca con toda la lujuria del mundo...una vez que le quité la camisa, lo empujé de los hombros hasta arrodillarlo en el suelo y poco a poco baje mi cremallera, sin dejar de comerme la lengua, su boca era todo un manantial, y sus ojos estaban casi desorbitados, me quité los pantalones y arrugué el tanga hacía un lado, me coloqué sobre su cara para que comiera mi fruta cálida y perfecta, y como si estuviera hambriento comió hasta llenarse la boca de mis flujos vaginales, justo cuando explotaba en un orgasmo, mis ansiosas manos se dirigieron a su polla, la cogí con hambre y la llevé a mi boca, comencé a libarla suave y lentamente, el jadeaba mientras me pedía velocidad, pero le di largas, manteniendo mi lengua juguetona sobre su glande, dándole lametones leves y presionando sus bordes, sus ojos se ponían en blanco y yo, paraba para retener su éxtasis, mis manos acariciaban sus testículos y los presionaban cuando sentía que se derramaría, quería que su orgasmo fuera eterno, luego mi boca abarcó toda la amplitud de su miembro y comencé a succionárselo como si de un biberón calentito se tratara, y le chupé y le chupé hasta que sentí que si no lo dejaba eyacular moriría de dolor, sus testículos parecían cantos rodados de playa... seguro que le dolían como demonios... y mi corazón me pidió que me apiadara de el y lo dejará derretirse entre mis labios...
Entonces de un solo empujón me tragué todo su miembro haciéndome dar una arcada descomunal que le provocó la más tremenda eyaculación que nunca había visto... claro que llegué a tragarme parte de su semen.... joder, no me dio tiempo a respirar... el muy jodido... pero... si cuento la historia como pasó, no es por alardear, es simplemente porque en su versión hay algo que no me gusta nada de nada... y es que cuando dice que me tragué su semen como una puta, tengo la sensación de que lo cuenta como si realmente solo las prostitutas (mujeres que cobran por amar, o por hacer gozar del sexo a los demás) tuvieran el derecho de hacer tal cosa, y porque creo que el amar no tiene limites, bueno, hacer el amor, follar, o como se quiera llamar... y que cualquier mujer que ama a un hombre, o cualquier persona que ame a otra no debe dejar ninguna de sus partes, ya sea física o psíquica fuera del acto de amar... por eso, siempre diré que cuando hay amor... se folla hasta el alma...
Y yo, Alberto mío... seguro que te follé hasta el alma...
POSDATA: Mamá no llegó, jajaja, pero se ve que es algo que a Alber le causaría morbo… el próximo día será…

SILVIA (este RELATO es de ALMISA)




Esto sucedió hace tiempo, entonces tenía como novia a Silvia, era una chica guapa, rubia con el pelo largo, con un buen físico, grandes senos, un culo redondo, alta y de peso medio. Ella era muy celosa, compulsivamente, solía jugar con Silvia por este motivo, la fastidiaba a propósito, cualquier mirada o gesto a otra chica servía para que ella se convirtiera en una fiera.Un día, como sabía que a ella le encantaba dominarme, decidí sacarla de sus casillas para ver por donde salía, íbamos paseando por la calle, Silvia llevaba unos pantalones tipo pirata blancos con unas sandalias marrones y una blusa de seda rosa, estaba tremenda, irresistible, la verdad es que me excitaba solo con mirarla, pero yo para fastidiarla en vez de mirarla a ella, observaba a todas las chicas que pasaban cerca nuestra, tras hacer esto unas cuantas de veces Silvia estaba muy cabreada, me miraba con cara de enfado, como de quererme matar, continué igual hasta que ella me dijo que cuando llegáramos a su casa me iba a dar una lección que nunca olvidaría, tras decir esto dejé de mirar a las chicas y me quedé todo el camino pensando en lo que me había dicho mi novia anteriormente.Cuando llegamos a su casa, abrió la puerta, entró, se puso frente a mí y de repente y sin esperarlo me soltó una patada en los testículos, fue increíble el dolor, caí inmediatamente al suelo, retorciéndome de dolor, Silvia no me dejó, me cogió de los pies y empezó a arrastrarme por el suelo, paró en la habitación, me levantó una pierna y seguidamente me dio un pisotón con sus sandalias en los testículos, le dije que parase, que era una puta, intenté levantarme para intentar defenderme, pero la pierna que ella me tenía levantada me lo impedía, y antes de que pudiera hacer algo más me lanzó otra patada a los testículos, sentía un dolor inmenso, Silvia estaba riéndose, insultándome, humillándome. Para terminar me pisó la cara con sus pies descalzos, y una vez que lo hizo me dijo que cada vez que me pasara con ella iba a sufrir, pero mucho más que esta vez, decía que esto era solo un aperitivo de lo que me podía hacer, yo me retorcía de dolor, acariciándome mis doloridos testículos con mis manos, intentando que el malestar pasase lo antes posible.Estábamos excitadísimos, y sin demora Silvia agarró mi pene y empezó a chupármelo, pasaba su lengua por mi glande, una y otra vez, después por el tronco de la polla, era delicioso, mi miembro estaba muy erecto, a ella le encantaba mamarme mi pene, al momento mi polla desapareció en su boca, se la metió entera, adoraba notar mi miembro entero en su cavidad, lo repetía una y otra vez, le gustaba que mi polla llegase hasta su garganta, le daban arcadas, pero eso a Silvia le excitaba. Después se puso a chuparla a toda velocidad, me la mamó durante un buen rato, hasta que de mi verga empezó a manar abundante semen hacia su boca, todo se quedó dentro, no quería que nada se perdiese, cuando terminé, me chupó un poco más mi polla y después se la sacó, seguidamente abrió la boca, enseñándome entre risas que no tenía nada de mi leche en su boca, que se la había tragado toda como una buena puta.Minutos después de acabar ella de mamármela, escuchamos abrir la puerta de su casa, era la madre que venía de hacer las compras, nos arreglamos y salimos, le dijimos que estábamos viendo la televisión, la madre nos miró con cara de no creérselo, pero no dijo nada e inmediatamente le ayudamos a colocar las cosas compradas.



miércoles, 5 de noviembre de 2008

A TI



A ti
que no imaginas el destino,
que te pierdes sin sentido
en las curvas desdobladas de mi sino.
A ti
que de noche duermes en mi alma
con la luna codiciosa e insana
deseosa de verme desarmada.
A ti
que imaginaste mis caminos
y prendiste teas resinosas
en cada punto de mis latidos.
A ti
que olvidaste tus palabras
para recorrer mi piel con tus sonidos,
irremediables gemidos insumisos.
A ti
que hurgaste en mi deseo
codiciando de mi todos los miedos
para llenarme, entera, con tus dulces dedos.
A ti
amante fiel e inconcreto,
dulce caricia lubricada de misterio,
amante del tesoro de mi cuerpo.
A ti
implacable amante adorado
de mi corazon como angel engendrado
supurando amores en mi herida, adosado.
A ti
que generas mi energía
con incandescentes labios derrotados
de lengua ardiente entre mis labios.
A ti
que derramas saliva en mi nostalgia
y perpetuas mis deseos desatados
con la lava caliente de tu calma.
A ti
que me amas por influjo de la luna
con el halo caliente de su sueño
imaginando en tu ego idolatrado
A ti
que te sientes y padeces ser mi dueño
amante de mis neuronas asombradas
por la magnitud de nuestros sueños.
A ti
por que te amo
por que te sufro
porque te sueño
A ti
por que...
A ti

COMO NUNCA




Tus manos, posadas en mis caderas,
ardientes,
tus labios buscando ávidos mis besos,
tu lengua acurrucandose dentro
de mi boca en brasas.
Mis manos, amasando tus musculos
uno a uno,
mis labios abiertos recibiendo
tu lujurioso beso
mi lengua aprisionando, si piedad,
tu zumo.

Ama mi secreto y seré tuya
como el agua es de la vida
y correrá mi vida derretida
sobre tu cuerpo ardiendo sin medida.
Quema en mi sexo tu incienso,
tu savía derramada en mis sentidos,
y apareate a mi alma
como te apareas, encorvado,
a mis latidos.
Acude con tus manos amorosas
a calmar mis instintos más ladinos,
seré tu gata, entre mi celo
y los flujos derramados de tu instinto.
Y me amarás a impulsos fuertes
como yo te amaré, hasta lo divino,
y sentirás, y sentiré
sentiremos derretirse nuestro sino.
Hoy haremos el amor,
como nunca, hasta morirnos,
dejando que nuestros cuerpos
seán uno, inflamados, compartidos.

UNA MIRADA AL MAR



Estaba mirando el mar, aquella tarde me encontraba como
ensimismada con mis pensamientos, recuerdos tenues
llegaban a mi cerebro y no podía rebatirlos, pensaba en el,
en las noches calidas que pasamos juntos, desgastando
nuestros besos y nuestra piel, amasando nuestros sentidos
como posesos, intentando apagar el vesubio con nuestros
flujos... recordaba como sus manos se posaban en mi cuerpo
con tanto deseo que me desesperaba por que no acabara de
poseerme nunca, y sentía como su sexo crecía entre mis
manos, como se endurecia a mi, para mi... mi pensamiento
se regocijaba imaginandolo completamente erecto frente a
mi cuerpo desnudo, invitandolo a tomarme, a entrar en
todos mis rincones, y como su mirada era cada vez más
y más inquisidora... se leía en sus ojos el deseo más
intenso imaginado, y su pene reflejaba con todo su explendor
la lujuría más grandiosa jamás imaginada, sus manos eran
como aspas de ventilador recorriendo mi piel, su boca,
besaba, chupaba y sorbía cada milimetro de mi piel hasta
hacerme perder el control y buscarle con ahinco los rincones
más sensibles de su cuerpo, le buscaba hasta el ultimo poro
para libarlo con mi boca, hasta el infinito placer de lo no
imaginado... mi pretensión era hacerlo volar con la dinamita
de mi cuerpo... me restregaba contra el como una gata
en celo, como una perra salida para volverlo loco de deseo...
y... ufffff... por dios que lo conseguía, conseguía ponerlo al
borde de la desesperación, ahí donde me pedía, deseseperado,
que lo tomase, que lo amase con todo mi ser, que le dejase
tomarme como suya infinitamente, hasta el alma... y ...
sentí sus manos posarse en mis hombros, cerré los ojos,
y sus manos bajaron hasta mi cintura mientras su boca se
acercaba a mi oido susurrando....- amor... amor necesito
sentirte ahora, necesito besarte, acariciarte, amarte...
necesito tenerte en mi cuerpo, tomarte, y que me hagas
volverme loco de amor...
abrí los ojos y me volví a su mirada, mis ojos se posaron
en los suyos, y no hubo más que agarrar nuestras manos y
caminar hasta la espesura del pinar... allí... allí nuestros
sueños, sus sueños, mis sueños, ........
UFFFFFFF... AÚN SUDO RECORDANDO...

SOY TÚ



Como alientos desangrados en tu seno...
intento infertil de humilde presencia...
tu latir...
mi latido...
ensanchado como alas aguileñas
duras y bellas.
La luna tembló arropada de besos,
inundado el deseo,
solo quedaba el sarro del amor,
las medallas vitales de la batalla ganada
el eco confuso de gemidos.

He puesto mi mano en mi sexo
deseando sentir tu calor, aún, entre mis piernas
he llevado mis dedos hasta la gruta
que me ocupaste con tu amor, alargado de ansias,
y aun, tu vida manaba licuada con mi flujo enamorado,
derramando tanta vida por tu amor desenfrenado.
Ahora, te sueño,
con tu aroma pegado a mi cuerpo enamorado,
permiteme amarte hasta morir,
ahogarme en mi deseo envenenado de tu aliento,
no dudes de mi alma... porque es tan tuya,
como son tuyos mis besos.

martes, 28 de octubre de 2008

LA PLAYA


Estoy recordando... si, una noche de verano, cerca
de la playa donde nos conocimos, hacía un año
que no nos veíamos y... la verdad, durante ese
tiempo solo heché de menos de tí tu forma de
amarme, mejor dicho, tu forma de hacer sexo,
caminabamos acompañados, y de pronto,
nuestras miradas se cruzaron, mi estomago
se contrajo y noté en tus ojos como el deseo te
invadia, uf, (pensé que no volveríamos a follar
juntos nunca más), pero sin decirnos nada, nos
marchamos cada uno por nuestro camino,
esa noche coincidimos en el paseo donde
soliamos quedar hace tiempo, nos paramos
frente a frente, mirandonos a los ojos, como
retandonos... tu abriste la boca para decir algo
y en ese momento me lancé sobre tus labios y,
con un beso, lleno de lujuria...
te callé, me abrazaste como un naufrago que
encuentra tierra al fin, y empujandonos hacía
las dunas fuiste metiendo tus manos bajo mi
ropa mientras nuestras bocas se restregaban
ardiendo de deseo, mis manos, tus manos y
toda nuestra piel intentaban mezclarse,
nuestras salibas eran una sola y así, llegamos
bajo la palmera que tantas veces nos había visto
gozar bajo la luna, torpe pero acertadamente
nos quitamos toda la ropa que nos vestia,
me empujaste sobre la arena fina de aquel
oasis fresco y oscuro, te tendiste sobre mí para
pegar tu pecho al mío , sentí el contacto duro
de tu pene entre mis piernas, las cerré para
presionarlo entre mis muslos y sentí como un
escalofrío te recorría haciendote poner la piel
de gallina, mientras mi sexo se excitaba
recordando como lo hacías, pretendí retardar
el momento de sentirme penetrada, más mi
libido subia y subia no dejandome pensar en
otra cosa que en sentirme poseida, ensartada y
llena por tu verga escandalosamente dura y
rigida, así pues, te hice rodar sobre tu costado
dejandote boca arriba y me levanté para
contemplar como tu sexo estaba totalmente
erecto, como tu glande brillaba duro, bajo el
rayo de luna que se colaba entre las palmeras,
abrí mis piernas y me coloqué a horcajadas sobre
tu cintura, luego fuí bajando poco a poco,
lentamente hasta rozar tu glande con mi vello
púbico, mis labios dolian de deseo, y tu, en un
momento levantaste tus caderas exhibiendo tu
arma, invitandome a tomarla, así bajé hasta
sentarme sobre ella, sintiendo como cada
milimetro de su piel iba rozando las paredes
mojadas de mi vagina ardiente, comenzamos
a bailar la danza del sexo en todo su amplio
significado, nuestras bocas solamente se
dedicaban a besar, morder, chupar... ni una sola
palabra, no podíamos permitir que la voz
rompiera el deseo, nos amamos durante horas,
de todas las posturas posibles, terminabamos
y volviamos a comenzar, acariciandonos y
frotando nuestros cuerpos sin parar, parecía que
nunca calmariamos nuestra calentura.
Al fin, en un espasmo brutal, nuestros cuerpos
parecieron quedar unidos de por vida, con un
empujón indescriptible, sentí como te vaciabas
dentro de mi, a la vez que mi espalda se doblaba
sintiendo un orgasmo increible en todo mi
cuerpo, me temblaba todo, todo, todo...
nos quedamos quietos, durante un tiempo.
indefinido, con los ojos cerrados, sin pensar
siquiera, luego, poco a poco fuimos relajando
nuestros cuerpos a la vez que nos soltabamos y
nuestros ojos comenzaba a abrirse, nos miramos,
esta vez creo que con amor, y entonces surgieron
las palabras:
<>
al unisono, salieron de nuestras bocas,
y acercando nuestros labios no besamos por
primera vez con amor, con ternura.

Sentir... tus sentidos,
esparciendose en mis manos,
escuchar... tus gemidos,
plenos de placer... insospechados.
Observar... tu rostro ,
contraido de gozo ante tu orgasmo.
Amor, amor, me llenas el alma,
me enervas el alma
con tu entrega enamorada,
con tus latidos,
de cansancio abandonado.
Tus ojos,
llenos de amor,
aún cerrados.
Me llenas el alma
abandonandote a mis manos,
me llenas la vida
cuando siento...
tu cuerpo entregado.
Mi amor, mi amor, mi alma,
mi dueño, mi pecado.
Mi amante dormido,enamorado,
mi hombre...
entre mis manos derramado.