viernes, 12 de octubre de 2007

¡¡¡QUE DESEO!!!

Se incorporó para mirarla, estaba perfecta, la cabeza ladeada dejando que su melena morena acariciara su hombro desnudo, los ojos semicerrados que dejaban imaginar una mirada provocadora, la boca, uf su boca, los labios jugosos, húmedos y carnosos. Las manos jugueteaban entre sus rodillas cruzadas, elevandolas de vez en cuando hasta la profundidad de sus muslos, intentó tocarla, ella se recostó para evadirle, sonriendo malevolamente, llevó uno de sus dedos hasta sus labios y lo mojó con la punta de su lengua, el volvió a intentarlo, y ella se puso en pie, dejándo que la bata roja resbalara hacia el suelo, parecía que flotaba, sus zapatos de tacón como única vestimenta hacían que pareciera triplemente alta, le superaba en más de 20 centímetros, sus músculos estaban tensos, notaba un dolor intermitente en su entrepierna y no pudo por más que llevarse la mano y frotar duramente su herramienta, ella sonrió aún más, elevó una de sus piernas hasta el hombro de él dejándole ver el vello rojizo de su pubis, con lentitud morbosa fué empujando el tacón del zapato sobre aquel hombro dorado y musculoso, el intentó obviar el dolor que le producía y se dedicaba a mirar con la boca abierta, con los ojos casi desorbitados pidiendola guerra... intentó agarrar su pierna, o al menos acariciarsela, pero ella lo empujó haciendo caer de espaldas sobre la alfombra de piel de tigre, se colocó sobre él con las piernas abiertas, justo encima de su cara, contoneándose, dejándole ver su sexo en todo su explendor, el comenzó a gemir, la bragueta ya no podía soportar la erección de su miembro excitado hasta el infinito, hizo intento de llevar su mano para sacarla, para dejarla en libertad, con un movimiento rápido, como una gacela a la fuga ante un leopardo hambriento, le pisó la mano quedando aprisionado entre el tacón y la puntera de aquel zapato diabolico, luego le indicó con un gesto que pusiera la otra mano para amarrasela de la misma manera, y comenzó a agachase hasta colocar su sexo sobre aquel bulto duro y dolorido, se meneaba de adelante hacía atras rozandole cada vez más fuerte, presionando más y más, el gemia y ella le pasaba los dedos por los labios despúes de meterselo voluptuosamente en su boca, le sacaba la lengua y se pellizcaba los pezones hasta ponerlos como avellanas, los subia y bajaba mostrandoselos, el estaba desesperado, sentía que el dolor de sus testiculos lo iba a dejar sin conocimiento, de su boca salió un grito pidiendola compasión, pero ella continuaba frotando su sexo con alevosía contra aquel falo aprisionado dentro de el pantalón. No podía más, cerró los ojos y pensó que entraba y salía de aquel pecado baboso y caliente... No podía más y su miembro estalló en un estertor furibundo, se estaba corriendo como nunca lo había hecho... sentía que su cabeza estallaba de placer, su cuerpo se retorcía bajo la presión de aquella perversa diabla... de pronto, dejó de notar la presión de los zapatos sobre sus muñecas, no quiso abrir los ojos, también dejó de sentir la presión de aquel sexo abrasador sobre su polla, y volvió a negarse a mirar, dejó de escuchar los suspiros viciosos exhalados de aquella boca deseada, y se abandonó...
Un fuerte golpe le despertó, no sabía cuanto tiempo llevaba allí, tirado frente a la chimenea, sintió un escalofrío, se incorporó a la vez que abría los ojos y buscaba a su alrededor, nadía, no había nadíe, no había aroma en el ambiente, una ventana abierta dejaba entrar un viento fresco que a el se le antojó helado... miró sobre la mesa, un vaso con un chupito apenas de whisky con un trozo minúsculo de hielo, un cigarrillo consumido en el cenicero de alabastro, el periodico sobre el sofá, abierto por la página de contactos, no sonaba la música... se incorporó, no recordaba que había pasado en todo este tiempo, miró su relój, las 11:45, ¡AH, SI! recordó que había llegado sobre las 10:15 a casa, que ´se puso un whisky, venía cansado, se sentó en el sofá y abrió el periodico... y.... ¿QUE MÁS?, se sentía cansado, dolorido... y MOJADO... se tocó antes de mirar, como para comprobar... ¡¡¡COÑO!!! su pantalón presentaba una mancha que parecía el mapa mundi, sus muñecas estaban amoratadas y su hombro le dolía cono si tuviera clavado un cuchillo, se llevó la mano y lo acaricio para apaciguar el dolor... caminó despacio hasta la ventana, cerró los cristales y miró tras de ellos al infinito... de pronto un susurro en su oreja le hizo girarse y... una sombra le succionaba la boca mientras una le desabrochaba el pantalon aferrandose a su pene, cerró los ojos y... una carcajada le hizo volver a abrirlos... Estaba en su cama, a su lado, Angela dormía con una mano apoyada en su hombro, su rostro denotaba una expresión cálida y complacida, se sintió desnudo, siiiiiii, estaba desnudo, y ella, también, olía a a sexo, a sudor, la miró fijamente...

viernes, 5 de octubre de 2007

REENCUENTRO


Llevabas tantos días sin venir... tu cuerpo se recortó en el umbral, y sólo adivinarte me excitó hasta humedecerme, intenté contener mi deseo de abrazarte y no lo conseguí... mis brazos rodearon tu cuello con ganas de fundirme en ti, y, sentí que tus músculos estaban tan tensos como los míos.
Me apreté contra tu cuerpo, y olí el aroma inconfundible de tu deseo, sentí como tus manos bajaban por mi espalda despacio pero con ansias contenidas, tu aliento era como un soplo de brisa calida, y cuando tus labios se acercaron a los míos... mis piernas temblaron y mi corazón sintió la necesidad de cabalgar.
Sin importarme nada, comencé a acariciar tu pelo, tu cara, tu cuello, tu pecho... mis manos buscaban, buscaban y buscaban... mientras sentía que algo quemaba entre mis piernas, ¡¡¡joder!!! eso era deseo, noté como te crecías frente a mi... como tu también estabas despertando, acaricié sobre tu pantalón la dureza viril de tu miembro excitado y te supliqué con mis ojos que tu mano llegara a mi sexo... Ufff.....

Sentí como tu mano se acercaba voluptuosa a mi sexo, hinchado por el deseo, y sentí como si todas las cascadas del mundo confluyeran en el, me noté tan mojada que mis mejillas se colorearon por la vergüenza de dejar ver mis ansias... no quería parecer tan deseosa de ti, pretendía ser yo la que te pusiera al borde de la locura sexual... y cuando tu mano logró posarse en el, uffffff... mi fondo de hembra en celo se sobrepuso a mi mente de mujer y solté todas mi amarras, y comencé a acariciarte en esos puntos en los cuales tus ojos se desorbitan, y hacen que tus manos se vuelvan mas y mas activas, con ansias fui desabrochando los botones de tu camisa, uno, dos, tres......jooooooo no pude más... terminé arrancando todos los botones que quedaban.... ummmmmmm,,,,,, tu pecho, descubierto, para besarlo, morderlo.....bajar con mi lengua hasta tu cintura sintiendo como tu piel se erizaba.... mientras mis manos desabrochaban tu cinturón, el botón de tu pantalón y ......al fin, la cremallera. Mi boca seguía comiéndote alrededor del ombligo y mi mano se metió dentro de tu pantalón, buscando, se posó sobre tu slip y presionó la dureza casi perfecta de tu miembro, ¡¡¡¡OH dios!!!! Estaba calienteeeee........casi quemaba bajo el calzoncillo... levanté la mirada hacia tus ojos, y sentí como me pedían, como me rogaban que liberara tu sexo... pero ahora, mi mano se escurrió por debajo de la sedosa prenda y.....ummmmmm acaricié suavemente... intentaste ahogar un gemido... y yo......ufffff.....


Al fin, liberé ese falo increíblemente orgulloso de su dureza, y mi mano comenzó a acariciarlo con el deseo de ver como te enervabas ansioso, como tus ojos pedían más y más, mientras mis piernas intentaban abrirse hasta el infinito pidiéndote, invitándote a entrar en ellas... a acariciar con tus dedos mas y mas profundamente mi universo inundado, anegado... casi ahogado. Te miré fijamente a los ojos, y te pedí.- arráncame todos los gemidos de placer que me quedan por soltar... haz que mi piel sienta cada milímetro de tu piel... que tus dedos, tu boca, tu sexo sea todo mío sin medida, tus manos acariciaron mi cabeza... bajándola suavemente hasta ponerme frente a ese inmenso deseo que era tu sexo erecto, automáticamente mi lengua comenzó a explorar con dulzura cada pliegue de la piel que cubría tu glande... y con mi mano liberé el brillante tesoro que escondía ¡¡¡¡¡¡¡¡¡DIOSSSS!!!!!!!!!! era la fruta perfecta para mi hambre, mis labios lo aprisionaron, mi lengua lo recorrió con ansiedad calmada, y mi boca lo abarcó hasta donde la biología podría llegar, la succioné con ansia contenida, no quería que estallará todo tu deseo aún... te necesitaba en mi cuerpo, en mi gruta desbordada, necesitaba sentir toda la furia masculina de tu sangre...


Notaba cada latido de tu sexo en mis labios... y en mi deseo comencé a sentir que mi sexo podría estallar de pasión de un momento a otro, te empujé sobre la cama, y ávida me subí sobre ti buscando......encontrando y.......diosssss......
Me senté sobre tu cetro plateado, como monta el caballero su caballo favorito, te miré, sentí que tus ojos desbordaban tanto deseo como calentura tenían mis labios íntimos, y froté mi pubis contra el tuyo intentando acompasar mis movimientos, mi vello se erizó hasta hacerme sentir el aire, cerré los ojos y con mi mano agarré firme, pero delicadamente tu pene, al abrirlos vi tus ojos, parecían pedir compasión y a la vez sentía que me clamaban....."Mátame, mátame de amor", lo dirigí con premura calculada hacia donde los latidos me dolían de tanto deseo y suave, delicadamente lo fui metiendo en mi gruta ardorosa, poco a poco, con torturadora paciencia... ummmmmm, sólo el sentir como tu glande rozaba mi entrada, joooooooo........derrrrrr


En un segundo... todo fue inmensamente grande, mi cuerpo, tu cuerpo... unidos, frotándonos como dos gatos encelados... gemías, intentabas pedirme algo, no se que, el movimiento se hizo rápido, acelerado, cada embate era un latido inmenso dentro de mí, y sentía como entrabas y salías con frenesí, sin medida, abarcando con tus manos mis glúteos y empujándome, apretándome hacia ti, para sentir como tocabas fondo hasta hacerme gritar, si si si si.......amor siiiiiiii.....más, más, más......de un empujón me bajaste de ti y me tumbaste sobre la cama abriendo mis piernas y yo te pedía sin cesar ... no, no, no, sigue sigue sigue.......ven, ven, entra en mi, necesito sentir todo tu ser dentro de mi cuerpo....acercaste tu glande y frotaste mi sexo entero con fuerza con el... me estabas volviendo loca......mi cuerpo temblaba, se agitaba mientras te gritaba........por diossss.......por diosss.....entra yaaaa........muy despacio, de nuevo apuntaste tu falo hacía mi entrada....sentí el ardor que desprendía... y elevé mi cuerpo para sentirte, sentir como volvías a entregarme tu fuente de placer... de pronto.....lo metiste de un sólo golpe, fuerte, seco... inimaginable .... Y sentí que me escapaba de mi misma

COMO...?



Si estuvieras... te contaría que mi cuerpo aun tiene tu aroma, que mis músculos aun siguen abiertos en tus manos, que mi alma sigue amándote como si te tuviera a mi lado, que mi oído escucha aun los quejidos armoniosos de tus ansias, que mis labios aun siguen besando cada uno de tus milímetros, que mi lengua desatada aun liba tus poros, que mi sexo aun se frota contra tu cuerpo... si estuvieras, esto te lo diría si estuvieras...
Ahora, no estas y simplemente te digo... no estas, pero tus manos vuelan endemoniadas entre mis brazos, buscando los puntos donde mis músculos se tensan y distensan en compases imposibles, donde mis gritos superan los espasmos, donde el resorte de mi vida responde a tus impulsos, donde se que amar es lo que me mueve a volcarme en tu cuerpo soñado, ingrávido, tranquilo, como no buscar tus besos amorosos, como no buscar tus puntos de lujuria, te sentí tan entregado como buscador de mis sentidos... descubriste siempre mi lado oculto, donde me vierto sin fronteras, sin diques ni rompeolas, ahí donde mi cuerpo es solamente puro gozo en tus manos, en tu piel, donde mi sudor es tuyo ¿como sabes donde me hallo? siempre encuentras mi mundo entre tus manos, y yo... me siento tan tuya, tan infinitamente tuya que no puedo pensar en ser de nadie mas, como tampoco imagino tu cuerpo en otras manos que no sean las mías... ni imagino tus gemidos escuchados por otros oídos, ni tu amor declarado en otro corazón
¿como vas a amar a nadie como a mi?

EROS


Me abrazaste...
y un escalofrío recorrió todo mi mundo,
sentí tus manos
recorriendo el sendero de mi cuerpo.
Como alegrando mi alma
tu piel exacerbó mis instintos,
tus besos apasionaron mis labios,
tus caricias...
se convertian en manojos de deseos
perturbando mi sexo,
y tus musculos fundian mi fuego.
Era la hora de poseernos,
de inundar nuestras almas
con miles de sentimientos.
Ahora te adoraria,
te tendría entre mis dedos,
te abrazarian mis piernas
para sentir tus secretos.
Y tu... mi hombre amado,
me llenarías de nuevo
con la lava incasdescente
del deseo de tu cuerpo.
Volvemos a someter
a la pasion del momento
a nuestros cuerpos ansiados
con nuestros ansiados sexos.
Y nos besamos desnudos,
y nos comemos de sueños,
realizamos fantasias
acariciando en silencio
nuestros cuerpos sudorosos
entre sabanas e incienso.
Volvemos a las alturas
al conseguir nuestro anhelo
de vernos encomendados
a las caricias de Eros.
Dulce dios de enamorados
adorado por los griegos
en ti encontramos la calma
despues de amarnos sin frenos.

miércoles, 3 de octubre de 2007

DESEO





Abrí mis brazos, esperandote, mi piel ya había comenzado a
exhalar perfume de mujer, mi líbido estaba crecíendo ante tu
mirada insinuante, casi obscena... tus manos se acercaban
como a cámara lenta, tan despacio que mi cuerpo parecía
comenzar a gemir de deseo, mi sexo se hacía notar entre mis
piernas como si fuera a estallar, su humedad era tan fuerte
que sentí como mis muslos comenzaban a enfriarse por el
contacto con el liquido que por ellos resbalaba... y tu, tu...
con mirada lasciva y sintiendote el mejor diablo del mundo,
tocabas, noooooooo, rozabas casi imperceptible, mis
pezones, bajo la blusa, estaban como dos canicas de cristal,
dolian de tan duros, te miré fijamente a los ojos rogandote...
quería que me hicieras tuya brutalmente, y de nuevo, me
sonreiste con una mirada entre infantil y perversa... eso me
exaltaba aún más, pero tenía que controlar, tenía que ser
fría ante tu mirada.
En ese momento decidí ser la mujer más perversa que nunca
hubieras conocido, me senté frente a ti y te miré fijamente
hablandote de cosas vanas, cosas que harían que te enfriaras
en dos segundos, mirándote a los ojos vi que así era, que
te habías relajado, entonces... comencé a abrir mis piernas,
despacio, como automaticas, mirándote al hablarte con total
frialdad, tu... estabas casi paralizado, te habías quedado frío
... serio, hablabamos de trabajo, pero comencé a cambiar el
tono de mi voz mientras mis piernas seguian abriendose en
movimientos casi imperceptibles, mis ojos se fijaron a los
tuyos, buscandote... entonces comencé a ver tu deseo
reflajado en ellos... continué abriendo mis piernas hasta
dejarte al descubierto mi sexo excitado, tu... lo miraste
como sin darte cuenta, y luego te quedaste fijo en mi mirada,
como si no lo hubieras visto, como si no aceptaras mi reto,
más tu mirada se hábía convertido en un rayo de deseo
contenido, tu boca, al hablarme, temblaba, tus manos eran
como palomas enjauladas intentando salir para posarse en
el paraiso que te ofrecía... y, de pronto, con toda mi
sensualidad puesta en la voz, te dije...
.-Ahora si... ahora quiero, necesito que me ames...
sin darte tregua me levanté y abrí la cremallera de tu
pantalon, lo bajé de tus caderas y me senté sobre tu
miembro a horcajadas, haciendolo entrar en mi gruta con
tanta suavidad como deseo, tus ojos eran todo un poema,
tu boca intentaba morder mis pezones, más, estabas tan
excitado que no acertabas con el deseo, tube que llevarte
la cara hasta mi pecho y empujar uno de ellos dentro de tu
boca, lo lamiste, lo chupaste... lo mordisqueaste......eras
un bebé grande mamando brutalmente por el hambre, tu
hambre de sexo, de mi sexo... te cabalgué subiendo y
bajando despacio, y tus manos empujaban mi cintura hasta
tu cuerpo, luego aceleraba y giraba sobre ti, tu gemias,
tan bajito, que aún me excitaba más... así que aceleré los
movimientos y te pedí al oido....-Ahora se tu, amamé como
desees y me levanté quedandome frente a ti, frente a tu
caliente sexo erecto, tus brazos se quedaron extendidos
como pidiendome, como rogandome... "no me dejes así",
mi mirada te ofreció todo mi cuerpo, te levantaste y me
empujaste sobre la mesa, abriste mis piernas con un gesto
de extremo deseo... y ... te hundiste en mi.

COMO NUNCA



Tus manos, posadas en mis caderas,
ardientes,
tus labios buscando ávidos mis besos,
tu lengua acurrucandose dentro
de mi boca en brasas.
Mis manos, amasando tus musculos
uno a uno,
mis labios abiertos recibiendo
tu lujurioso beso
mi lengua aprisionando, si piedad,
tu zumo.

Ama mi secreto y seré tuya
como el agua es de la vida
y correrá mi vida derretida
sobre tu cuerpo ardiendo sin medida.
Quema en mi sexo tu incienso,
tu savía derramada en mis sentidos,
y apareate a mi alma
como te apareas, encorvado,
a mis latidos.
Acude con tus manos amorosas
a calmar mis instintos más ladinos,
seré tu gata, entre mi celo
y los flujos derramados de tu instinto.
Y me amarás a impulsos fuertes
como yo te amaré, hasta lo divino,
y sentirás, y sentiré
sentiremos derretirse nuestro sino.
Hoy haremos el amor,
como nunca, hasta morirnos,
dejando que nuestros cuerpos
seán uno, inflamados, compartidos.

LLEGUÉ


Imagina que abres los ojos y me ves... imagina que no soy una sombra en el cristal de tu ventana, que no soy el sueño calido de cada noche sobre tu almohada, imaginame abrazada a tu muslo, donde llega el descanso casi dulce de tu sexo, imagina que me tocas, que amasas mis senos armados de dureza, que repasas mis rincones poco a poco con la yema incandescente de tus deseosos dedos.

Imagina que llego y levanto la capa protectora de tu pubis, que beso el punto exacto donde nace y crece el desconcertado miembro que cada noche me busca.

Siente... siente que he llegado, que estoy posada, a horcajadas, en tu cintura, que mis gemidos armonizan y acompasan movimientos tuyos y mios, de locura.

Estoy aquí, he llegado...