miércoles, 3 de diciembre de 2008

HOY



Hoy...
rocé tu cuerpo...
llama incandescente,
sentí el ansia de tu piel,
tu aliento ardiente,
intuí caricias en mis pechos
como pétalos de rosas,
hinchados los deseos
abrigados entre copas.
Miradas como regalos
de promesas en las sombras,
Oscuros gritos anclados
en los huecos que no nombras.
Imaginé tus caricias
como del mar soñó las olas,
e intuí los secretos
de tus sabanas, tu alcoba.
Me besaste como besan
los rocíos a la aurora,
y me amaste como aman
los amantes en las sombras.
y tú... me hiciste sentir
todo el placer, y yo... ahora...
me muero por convertir
tu vida, tu fe... tus horas,
en almohaditas secretas
dulces, llenas de blondas,
donde apoyar tu cabeza
y olvidarte en mí... de todas.

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