Nunca imaginé sentir el blanco tan lívido y gélido, tan vacuo, tan desierto como hoy, pero aún así... tú fuiste mi blanco y yo el tuyo para escenificar el sinpecado de nuestro pecado ¡divino pecado! donde no quiero que exista el negro... no quiero... sólo deseo amarte como siempre, sin fronteras, sin límites, sin tabúes... como antes, como nunca, como yo y como tu
miércoles, 23 de octubre de 2013
Nunca imaginé sentir el blanco tan lívido y gélido, tan vacuo, tan desierto como hoy, pero aún así... tú fuiste mi blanco y yo el tuyo para escenificar el sinpecado de nuestro pecado ¡divino pecado! donde no quiero que exista el negro... no quiero... sólo deseo amarte como siempre, sin fronteras, sin límites, sin tabúes... como antes, como nunca, como yo y como tu
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario