
Tus manos, posadas en mis caderas,
ardientes,
tus labios buscando ávidos mis besos,
tu lengua acurrucandose dentro
de mi boca en brasas.
Mis manos, amasando tus musculos
uno a uno,
mis labios abiertos recibiendo
tu lujurioso beso
mi lengua aprisionando, si piedad,
tu zumo.
Ama mi secreto y seré tuya
como el agua es de la vida
y correrá mi vida derretida
sobre tu cuerpo ardiendo sin medida.
Quema en mi sexo tu incienso,
tu savía derramada en mis sentidos,
y apareate a mi alma
como te apareas, encorvado,
a mis latidos.
Acude con tus manos amorosas
a calmar mis instintos más ladinos,
seré tu gata, entre mi celo
y los flujos derramados de tu instinto.
Y me amarás a impulsos fuertes
como yo te amaré, hasta lo divino,
y sentirás, y sentiré
sentiremos derretirse nuestro sino.
Hoy haremos el amor,
como nunca, hasta morirnos,
dejando que nuestros cuerpos
seán uno, inflamados, compartidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario